marzo 2011


Bajo la dirección de Mariela Vogler se han venido realizando los encuentros del “Ciclo de Autocuido”: tai chi ejercicios, meditaciónes sobre miedo, nervosidad, dolores psíquicos y fisicos o estrés y distrés.
Todo ello orientado a una mejor vida psíquica y emocional.

El segundo cuento es de la autora Levi Regina Pereira:

El Ratoncito

Un día que me dejaron una investigación de ciencias naturales, llegué a la Biblioteca Alemana para prestar un libro de ciencias, y en lo que empecé a buscar el tema, se me pasó por los pies un ratoncito, que me asustó y me hizo gritar tan fuerte, que todo mundo se sorprendió, y dejaron lo que estaban haciendo por seguir al ratoncito. Pero el ratoncito se movía tanto, que nunca lo alcanzamos; después nos reímos y cuando me preguntaron el porque le tenía miedo al ratoncito, les dije: Es que yo sentí tanto escalofrío que me dio miedo, y era tanta la risa, que hasta hoy no se me olvida, ni se me olvidará nunca. Por eso siempre me acuerdo mucho y me río cuando lo pienso.

Un nuevo mural decora la sala infantil de la biblioteca. La pared blanca comienza a llenarse con colores imaginativos, después de algunos días nuestros usarios entran en un viaje a través del paisaje de Nicaragua: En el horizonte aparece un volcán que  se baña con las nubes del cielo. Su sombra cae sobre el agua azul y brillante mientras tres gansos se alzan en la ingravidez. Al borde la gente sigue su trabajo diario: Agua esta buscando en tinajas, algunas personas estan lavando, otras estan pescando.  Las palmeras estiran  sus ojas verdes en una imagen llena de paz. Muchas gracias al pintor Wilmer López por la imaginación maravillosa en la Sala Infantil.

Desde febrero la voluntaria de la Biblioteca Alemana Nicaragüense visita una vez por semana el hospital la Mascota llevando libros a los niños que padecen de cáncer.

 

“Cuando sea grande” – es un libro infantil, que trata de una tortuguita que piensa junto a su padre sobre su aspiración profesional. Juntos a los 12 niños de la Mascota seguimos la historia de Sebastián, quien no se puede decidir entre ser bombero, buceador o pirata. Como a todo niño les cuesta hablar sobre sus planes, la profesión en futuro. Así los lápices de colores encuentran en el papel blanco un camino para expresarse.

Ya sea un poema de Rubén Darío o cualquier historia, pueden hacer que el camino a la escuela se transforme en un mundo submarino – siempre es maravilloso que un niño pueda olvidar sus alrededores y pueda zambullirse en otro mundo fantástico.



 

Y aun los más jóvenes ya saben como contar un cuento. Presentamos una colección de los mejores cuentos.

El primer cuento es de  la autora Carmen de los Ángeles Bolaños Maltez:

 

El Presidente que no sabía leer

Había una vez un presidente que se postulaba a la reelección nuevamente, pero no sabía leer ni escribir.

Un día le enviaron del exterior una ficha con una carta, pero como no sabía leer, tampoco podía saber su contenido. Pero él era el presidente del País y como no veía televisión, ni oía radio, tampoco podía darse cuenta que pasaba.

Pero un día pasó el bibliobús, llegó a la casa del presidente, éste se les acercó odiosamente, pero le explicaron: Nosotros vamos a cada pueblo a enseñar a leer a la gente pobre.

Que bueno – dijo éste – yo soy candidato a la presidencia, pero no sé leer ni escribir, y quiero saber el contenido de una carta. Entonces…

Los del bibliobús le enseñaron, el logró leer su carta, y feliz, pudo cumplir su meta, y hasta entonces se dio cuenta que era ser presidente, le ayudó al país y a la gente que no sabía leer.